lunes, 21 de marzo de 2022

LA PRIMA ANGÉLICA

Dir.: Carlos Saura
1974
102 min.

El inicio de la Guerra Civil dialoga con el presente. El presente de la película son los años finales del franquismo. Esta película es anterior a “Cría cuervos…”, pero el planteamiento es muy parecido.

Esta película tiene una trama principal que no me la creo en absoluto. Es producto únicamente de la nostalgia de tantos y tantos creadores que vivieron el franquismo. Me refiero a un niño que pasa los veranos en el pueblo de su familia. Ahí se enamora de su prima. Hasta aquí todo en orden. Pero la película pretende que nos creamos que 40 años después ambos primos continuarán enamorados. Es como si el autor creyera que el tiempo se detuvo con el franquismo y que se puede retomar donde se dejó como si no hubiera pasado el tiempo. Por supuesto José Luis López Vázquez ni siquiera tiene que seducir a su prima de nuevo.

Le bastará con ser el opuesto al marido de ella. Si el marido le es infiel, él le ha guardado fidelidad todas esas décadas. El marido piensa en invertir en casas y él es un tipo sencillo. Pasa por un zoquete y a la película no se le ocurre nada mejor que poner a López Vázquez como un editor de libros y el marido responde que prefiere la televisión porque se lo dan todo masticado. Es casi ridículo. Casi como lo es el día del alzamiento, que en la casa empiezan a tocar en el piano “Cara al sol”.

En el juego de contraponer pasado y presente el protagonista recuerda al padre de Angélica igual que el marido suyo actual. Esto es un acto patriarcal donde los haya. El padre antes y el marido ahora son su obstáculo para acceder a ella. Nunca tendrá mayor oposición para su relación. Por supuesto el padre tenía que ser franquista para que el choque fuera frontal.

La relación de niños está representada por quien en el presente es la hija. Por provocadoras que sean, no creo que sean graves las escenas en las que López Vázquez mira no tanto con lascivia sino con curiosidad morbosa a la niña. Lo que me parece grave es que sea una niña la que le evoca su primer noviazgo con su prima.

Hay un recuerdo en concreto que es una parada que hacen en el coche cuando los padres están llevando al niño al pueblo a inicios de verano de 1936. El niño tiene una pataleta en el coche y paran un carro antiquísimo en el arcén. La primera vez que le asalta este recuerdo lo vemos desde el arcén derecho. Pero volvemos a ver esta escena de nuevo cuando el protagonista está yéndose del pueblo. En esta ocasión la cámara está al otro lado de la carretera. Así se nos muestra que no son estrictamente analepsis, si no las visiones que el protagonista tiene.

La visión de la monja es propia de Buñuel. Y si hay que buscar una rima en el cine de Saura, nos acordamos de “Peppermint Frappé”, su película más buñuelesca. La monja tiene estigmas en las manos, un gusano le sale del corazón y un candado le atraviesa el labio. Lógicamente no es desagradable de ver, pero no es algo que esperarías ver en una película así.


viernes, 18 de marzo de 2022

PIERROT EL LOCO

Dir.: Jean-Luc Godard
1965
110 min.

Visualmente la película está llena de elementos que podrían producirme rechazo. Me refiero a lo típico de esta época. Colores no del todo bien tratados, rojos demasiado saturados, movimientos de cámara sin mucha habilidad… Hay varias escenas que se desarrollan en un bosque. El reflejo del Sol sobre las hojas brillantes de los arbustos es terrible. Sin embargo la primera hora de la peli es tan absorbente que para cuando me quiero dar cuenta de todo lo que no me gusta, ya la película me ha encandilado.

La película empieza muy en la línea e Godard. Hay diálogos que no se corresponden con las imágenes que vemos y frases que se repiten muchas veces, con variaciones, que ayudan a retomar discursos… En “Dos o tres cosas que yo sé de ella” es la película, que yo haya visto, donde se lleva este recurso más al extremo. En aquella película en ocasiones era demasiado abstruso. En esta los diálogos tienen una referente más explícito y generalmente sabemos de qué hablan.

La película refleja el anhelo tantas veces representado en el cine americano del hombre que huye de su familia. Por lo general en las pelis americanas el hombre es un héroe. Escapa de una especie de prisión. Aquí es un ser irresponsable (loco), casi cobarde y que se enfrenta a problemas económicos de los que sale de forma rastrera. En ese sentido es mucho menos complaciente con el espectador.

Continuamente se habla de Vietnam, armas y conflictos internacionales. Hoy en día no son problemas que los tengamos muy presentes y resulta raro verlos incluidos en todos los diálogos.

Una de las primeras escenas es una fiesta con luces maravillosas y el protagonista observando las conversaciones de los asistentes que le aburren enormemente. Es fácil evocar el inicio de la película “Climax” de Gaspar Noé.

Lo que hace Godard como nadie es el arte de la elipsis. Cuando los dos amantes emprenden su huida entran a un apartamento a robar, se quedan a dormir de ahí y escapan del apartamento cuando les descubren. De esta sucesión de acontecimientos solo vemos la mañana siguiente y a base de repetir diálogos se narra lo ocurrido en esa habitación. Hasta que empezamos a entender qué está ocurriendo es maravilloso el diálogo entre los dos enamorados con el muerto ensangrentado en la habitación de al lado.

Otro momento mágico es una narración de un hombre que explica cómo una canción ha marcado todas sus experiencias románicas vitales. La pasión con la que habla el hombre genera gran concentración para el público que la película rompe sin piedad. Es magnífico. O el protagonista sentado en las vías del tren hasta que decide que no le apetece suicidarse mientras dice: Qué cinco de la tarde más malas.

Hay rupturas de la cuarta pared frecuentes pero en especial en cierto momento, él hace un comentario sobre ella mirando a cámara y cuando ella le pregunta que con quién habla el solo contesta con el público.

No resulta demasiado interesante su periodo de fugitivos. Todo lo que sean personajes de Godard hablando, es exquisito. Cuando hay que involucrarlos en una aventura no siempre sale redondo.


PARTHENOPE

Dir.: Paolo Sorrentino 2024 136 min. Arranca con la be...