viernes, 18 de marzo de 2022

PIERROT EL LOCO

Dir.: Jean-Luc Godard
1965
110 min.

Visualmente la película está llena de elementos que podrían producirme rechazo. Me refiero a lo típico de esta época. Colores no del todo bien tratados, rojos demasiado saturados, movimientos de cámara sin mucha habilidad… Hay varias escenas que se desarrollan en un bosque. El reflejo del Sol sobre las hojas brillantes de los arbustos es terrible. Sin embargo la primera hora de la peli es tan absorbente que para cuando me quiero dar cuenta de todo lo que no me gusta, ya la película me ha encandilado.

La película empieza muy en la línea e Godard. Hay diálogos que no se corresponden con las imágenes que vemos y frases que se repiten muchas veces, con variaciones, que ayudan a retomar discursos… En “Dos o tres cosas que yo sé de ella” es la película, que yo haya visto, donde se lleva este recurso más al extremo. En aquella película en ocasiones era demasiado abstruso. En esta los diálogos tienen una referente más explícito y generalmente sabemos de qué hablan.

La película refleja el anhelo tantas veces representado en el cine americano del hombre que huye de su familia. Por lo general en las pelis americanas el hombre es un héroe. Escapa de una especie de prisión. Aquí es un ser irresponsable (loco), casi cobarde y que se enfrenta a problemas económicos de los que sale de forma rastrera. En ese sentido es mucho menos complaciente con el espectador.

Continuamente se habla de Vietnam, armas y conflictos internacionales. Hoy en día no son problemas que los tengamos muy presentes y resulta raro verlos incluidos en todos los diálogos.

Una de las primeras escenas es una fiesta con luces maravillosas y el protagonista observando las conversaciones de los asistentes que le aburren enormemente. Es fácil evocar el inicio de la película “Climax” de Gaspar Noé.

Lo que hace Godard como nadie es el arte de la elipsis. Cuando los dos amantes emprenden su huida entran a un apartamento a robar, se quedan a dormir de ahí y escapan del apartamento cuando les descubren. De esta sucesión de acontecimientos solo vemos la mañana siguiente y a base de repetir diálogos se narra lo ocurrido en esa habitación. Hasta que empezamos a entender qué está ocurriendo es maravilloso el diálogo entre los dos enamorados con el muerto ensangrentado en la habitación de al lado.

Otro momento mágico es una narración de un hombre que explica cómo una canción ha marcado todas sus experiencias románicas vitales. La pasión con la que habla el hombre genera gran concentración para el público que la película rompe sin piedad. Es magnífico. O el protagonista sentado en las vías del tren hasta que decide que no le apetece suicidarse mientras dice: Qué cinco de la tarde más malas.

Hay rupturas de la cuarta pared frecuentes pero en especial en cierto momento, él hace un comentario sobre ella mirando a cámara y cuando ella le pregunta que con quién habla el solo contesta con el público.

No resulta demasiado interesante su periodo de fugitivos. Todo lo que sean personajes de Godard hablando, es exquisito. Cuando hay que involucrarlos en una aventura no siempre sale redondo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

PARTHENOPE

Dir.: Paolo Sorrentino 2024 136 min. Arranca con la be...