domingo, 3 de marzo de 2019

ESPAÑA, LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN

Dir.: José Luis López-Linares
2021
110 min.

El título y el inicio nos prometen una historia apasionante. Después la lucha contra la Leyenda Negra y la repetición de ciertos tópicos de los defensores de nuestro Imperio ocupan todo el tiempo. La propuesta inicial es muy potente: España establece una alianza con la dinastía Ming. China decide que toda su economía va a tasarse con plata. Pero no tienen plata. España tiene América y de ahí saca la plata. Esto une Europa, América y Asia.

Con este relato se abre el documental. Más adelante aparece sólo como anécdota. Y es que ataca a tantos mitos, que pierde fuerza por todas partes. Yo entiendo que quien vea el documental con fervor histórico o patriótico lleve casi una lista de temas a tratar; que espere cada asunto como invitados estelares. Pero aparecen tantos asuntos… En particular uno de los que más nos descoloca es cuando se habla de El Hechizado y de la monarquía borbónica. Se intenta desmentir que el imperio entrara en decadencia. Aquí no se explica contra qué idea de decadencia hablan, no se explican los cambios en la política americana con la llegada de los franceses al trono español… Simplemente parece que están pasando el plumero por la Historia de España y que tocaba esa zona también.

Otro asunto que se hace de manera casi bochornosa es cuando se habla de los descubrimientos científicos de España. Se dice que en España ya se había descrito el movimiento de la caída de graves que hiciera Galileo; también que en España se plantearon las teorías de la evolución mucho antes que Darwin… Por supuesto nunca se nos leen los textos de estos importantísimos descubrimientos. Se muestra un diminuto extracto en el que alguien señala que en América se encuentran especies de animales que no se pueden encontrar en Europa. Llamar a eso teoría de la Evolución me parece precipitado.

El tramo que habla de la Inquisición repite las cosas que quienes estamos acostumbrados a escuchar a esta pléyade de historiadores estamos hartos de oír. Las famosas cifras de brujas quemadas en España, el número de procesados totales por el tribunal, la seguridad que aporta al juzgado estar sujeto a un marco jurídico… El caso es que nunca se explica nada. Nunca se sabe por qué en España se hace todo de un modo tan particular. Por lo que al documental respecta, simplemente en España todo era mejor. Mientras se critica la Leyenda Negra, se ven imágenes del Museo de instrumentos de tortura de Toledo. Por supuesto sin mencionar explícitamente el lugar. Se hacen unas críticas feroces contra esta exposición. Es sorprendente que les permitieran grabar.

Con respecto a la expulsión de los judíos se aporta un mapa de Europa en el que se listan las distintas expulsiones a lo largo del continente. Es famosísima la apreciación de que España se consideraba retrasada con respecto a Europa por no haberlos expulsado antes. Es curioso cómo obvian que Portugal los expulsa después que España. Por supuesto nunca se dice una palabra de por qué en España no se habían expulsado y por qué en cierto punto se los decide expulsar.

De la conquista de América aparece la reflexión obvia pero que, ciertamente, usualmente no se explicita: el ejército de Hernán Cortés no podía ser de peninsulares. Tenía que ser de nativos. Cuando derrota al imperio precolombino los habitantes se ponen de su lado. Hay un único participante, Marcelo Gullo, al que se le ocurre decir algo como que Hubo crueldades porque en todas las empresas humanas las hay. De cómo trató Hernán Cortés a los que se unían a su ejército no oímos nada más.

Y esto es grave por lo siguiente. El documental está rebatiendo todo el rato a la Leyenda Negra. María Elvira dice que sólo al estudiar la historia de España se hace un juicio de valor a sus personajes. Una aseveración muy poco reflexionada. Basta leer cualquier texto de estadounidenses hablando del país y el trauma brutal que tienen por su esclavismo. A lo que voy es que si pretendes demostrar que España no fue tan cruel como se dice en los textos británicos, no basta con los datos que se proponen. Cocemos las leyes, pero ¿hasta qué punto se cumplieron? Es razonable tener esta duda ya que Colón fue condenado por sus abusos.

Donde creo que el documental tiene cosas muy interesantes que decir es en el tema del indigenismo. Junto al derrumbe de estatuas, el tema más actual. El relato que se hace de la conquista del oeste estadounidense debería ser suficiente para que todo México invada el país. Los colonos estadounidenses no peleaban contra salvajes: peleaban contra súbditos del Imperio Español. Vivían en ciudades con nombres españoles, Gerónimo tenía lengua española… Con respecto a la independencia argentina se haba de una ley que contempla el exterminio de la población originaria. Aquí otra vez el documental no se quiere parar a desarrollarlo. ¡Esto también es escribir leyenda! El dato que más me llamó la atención es que la revolución zapatista del 1 de enero exigía a México que se permitiera a las comunidades indígenas vivir según sus leyes. ¡Y estas leyes son las de hace 400 años del Imperio!

Cosas como la participación de Ferrán Adriá para explicar la importancia de las especias en la cocina… Es grotesco por evidente que se le use como personalidad famosa que dé prestigio al documental.

Todo el documental tiene un halo de rebeldía. Como de estar diciendo cosas que son silenciadas, cosas clandestinas. La frase terrible de esto no se habla. Todo este discurso es ridículo cuando nos acordamos de ese rótulo que aparece al inicio que sentencia: Con la participación de RTVE.


EL BUEN PATRÓN

Dir.: Fernando León de Aranoa
2021
120 min.

La actuación de Bardem es espectacular. Convierte un personaje absolutamente reconocible. Simpático y egoísta a partes iguales. Es una gozada verle todo el tiempo. Esa perorata que echa siempre que la conversación se lo permite acerca de lo importante que es el equilibrio para él como fabricante de básculas. Y si no es el equilibrio, será la precisión; o la justicia… lo que le haga falta para completar su discurso.

Es casi el epítome de ‘todo lo que sucede conviene’. Si tiene árabes trabajando en su empresa, es un ejemplo de diversidad. Si hay una mujer, lo será de inclusión. Consigue todo lo que quiere, sin apenas mancharse las manos. Aunque el humor en general de la película es negro, hay un cierto punto en el que se mezcla con la ultraviolencia y con el asesinato sin que nadie se estremezca lo más mínimo. Creo que ahí la película me saca un poco.

Además de eso todos los problemas se le acumulan la misma semana. Cómo de controlada tiene su vida nos lo indica la balanza que preside la entrada a la fábrica. Quien arregla todo es su empleado que también le arregla la depuradora de la piscina. Este hombre interpretado por Celso Bugallo, cargado de dramatismo desde “Los lunes al sol”, es quien sacrificará a su hijo para que Blanco pueda arreglar todos los asuntos que le van surgiendo. Él es también el encargado de arreglar esa báscula.

Aunque sea manida, me gusta que quede explicitada la frase que desmonta el discurso de que a los empresarios nadie les ha regalado nada. Me refiero a cuando sus respectivas mujeres les recuerdan que heredaron la fábrica de su padre.

Creo que hay un desfase entre la película y el actual mercado laboral. Cuando se hizo “Los lunes al sol” estaba reciente el drama social que fue la desindustrialización del norte de España. En esta película se habla de una fábrica pequeña. Este modelo de negocio está reduciéndose cada vez más.

La becaria que se queda embobada con el señor Blanco muchas veces es difícil de creer. Por supuesto es esperpéntico que se tatuara una balanza por él. Pero además este enamoramiento no se debe a nada de nada. El desenlace en el que llega a un puesto de importancia en la empresa sólo por acostarse con el jefe y después chantajearle es un poco turbio… Aparte de un desalineamiento con las dinámicas feministas del presente, no puede ser un final a esa historia. El protagonista resuelve todo. Siempre todo bien atado. En esa historia no queda nada atado. Ella puede seguir chantajeándole hasta el infinito.


TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES

Dir.: Dan Kwan
2022
139 min.

La película es muy tonta. Y para entrar a su premisa hay que tener la mente formateada por Estados Unidos. Esa idea del éxito y del fracaso me resultan enormemente ajenas. La virtud de la protagonista es que ha tenido montones de sueños fracasados y esta frustración es la que le permite evocar sus otras vidas con muchísima intensidad. Este es el planteamiento. Pero no es cierto que lo que la convierta en especial sean sus fracasos, sino su idealismo. Porque nunca soñará con cosas normales. Siempre que evoque sus otras vidas será para ser cantante de ópera, famosa actriz, experta en artes marciales… Vamos la extraña idea de éxito que siempre se tiene en las películas americanas. Es una idea de éxito demasiado moldeada por gente cercana al mundo de la fama como para que apele a la gente común.

Con respecto al conflicto es tremendamente convencional. Se trata de una mujer que siempre ha hecho lo correcto, por supuesto con el catalizador del tradicionalismo de la familia china. A lo largo de la película aprenderá a relativizar sus preocupaciones y a no exigirle tanto a su hija… Me da pereza hasta escribirlo. Supongo que es mera coincidencia que se haya estrenado tan cerca de “Red”.

Y la contraposición, la antagonista, es su hija adolescente. Está sublimada en forma de villana que es capaz de conocer todos los multiversos. Concedo a la película que en la adolescencia se tiene una forma de pensar en la que uno cree que ya está de vuelta de todo y le llena de una cierta soberbia. Pero no me puedo creer de ninguna manera que un personaje que ha vivido todas las vidas posibles, que conoce todas las posibilidades del mundo, tenga esa actitud nihilista tan tonta e inmadura.

El humor en general es muy tonto. Tremendamente tonto. Y eso que en ocasiones la película es ocurrente. Vale, acepto como interesante la idea del multiverso de los dedos salchicha. Pero no acepto que sea tan interesante como para repetirlo una y otra vez. Las escenas propias de dibujo animado creo que son las únicas con ejercicios de imaginación estimables. Pero son muy cortas. En su lugar se dedican a plantear algunos gags y a sacarlos a colación una y otra vez. El peor de todos: la idea de repetir el Aleph ya planteado por Borges en un Bagle. El chiste es tonto, pero lo magnifican de tal manera que resulta hasta ofensivo.

Y es que si la película en general fuera más ligera yo hasta podría aceptar el tono en el que parece aceptable una lucha de artes marciales en la que dos hombres adultos luchan mientras tienen objetos insertados en el culo. Me parece que aun así el chiste estaba hecho la primera vez que la funcionaria enseña sus trofeos con forma de plug anal. Pero podría haber admitido una escena tan obscena y tonta si no tuviera todo ese aire de magnificencia alrededor.

Porque esa es otra: ¿Cuántos clímax tiene la película? Una y otra vez tenemos momentos reveladores. Aprender a querer a su marido, a su hija, a su vida. Y por cada una de estas enseñanzas tenemos un momento de pornografía emocional resaltada con música de cuerdas y flashes de escenas de su vida. Bochornoso.

Creo que lo único que me parece apreciable es el homenaje a “Deseando amar”. Creo que es una escena bien construida. Que está bien traída a colación y que se mantiene viva todas las veces que se retoma. Me gusta además que se haya copiado este estilo particularísimo de sus cámaras lentas. Pero como la película se cree la más irreverente del mundo, para algo que ha construido bien, lo destroza con un chiste o un comentario que parece sacado de los chistes más infectos de Marvel. Toda esta forma de reconstruir el matrimonio bajo la lluvia de Hong Kong se tira por tierra cuando la protagonista aprende de él a tomarse las cosas con humor y a poner ojos de broma a las cosas que se va encontrando. Para que nos caiga en gracia ella le mira en un re-enamoramiento. Bien, la cara que pone él para que nos genere simpatía es de lo más pusilánime que he visto.


DE AQUÍ A LA ETERNIDAD

Dir.: Fred Zinnemann
1953
113 min.

De las películas más masculinas que existen. Siendo una película bélica esta frase se puede malinterpretar. No es una película testosterónica. Es que simplemente todo está narrado desde el punto de vista masculino y los personajes se mueven por intereses muy típicamente masculino.

Así por ejemplo tenemos algunos momentos que les resultan muy traumáticos a los personajes. Sólo es así porque esperan del mundo (en particular de las mujeres) una actitud que no es realista. El protagonista se enamora de una prostituta y se sorprende de que le resulte un cliente más. Mueve cielo y tierra para verla, ella nunca se lo ha pedido pero él se indigna porque ella no agradece su gran sacrificio. Burt Lancaster no entiende que la mujer adúltera con la que se acuesta también pueda tener otros amantes. Lo grave es que la película sitúa este descubrimiento como una verdad vergonzosa para ella. Sólo tiene derecho a ser infiel si es por un amor apasionado, no porque quiera encuentros sexuales furtivos.

Además de eso se dice una frase totalmente machista. El sargento llega a casa de esta mujer cuando su marido está con otras mujeres. Lo que le dice es que se está desperdiciando. Es decir, el deber de un cuerpo femenino atractivo es ser aprovechado como objeto sexual. No se plantea que la mujer pueda tener otras aspiraciones. La posición que ella mantiene es que su vida no se está aprovechando porque no tiene hijos. Es un momento muy complaciente para el hombre porque ella continuamente se refiere a él como sargento.

La película está llena de escenas mucho más solemnes que su contenido. Hoy el mítico beso en la playa sigue siendo llamativo, pero hay muchos otros momentos que están presentados con la misma carga y que aportan muchísimo menos. Como un ejemplo de este ridículo cuando el sargento habla con la mujer que permanece sola en su casa se despide de ella diciendo Nadie miente cuando habla de su soledad. Bastante vergüenza ajena.

Sí es alabable lo bien fotografiada que está. Si saco esto a colación, es porque hay una escena que es la excepción y que llama poderosamente la atención. Me refiero al primer encuentro en la playa. Los personajes de repente están oscurísimos.

Me cuesta ver en la película nada que no sea una crítica al ejército estadounidense. Lo digo porque el protagonista muere tontamente. Y su sargento sentencia: Nadie amaba más el ejército que él. Cuando las dos desgraciadas esposas se alejan en barco de Hawái la mujer del protagonista cuenta una historia de su muerte que nada tiene que ver con la penosa muerte real. Y creo que aquí se entra en diálogo con el título. Pearl Harbor convierte a unos hombres que pertenecen al ejército y que no protagonizan ninguna hazaña bélica en héroes.

Hacia el final de la película me despierto de repente. Los japoneses atacan el campamento. La tibieza de todas las imágenes de la película no nos hace sospechar que unas secuencias tan violentas son posibles. Es espectacular el incendio que se produce cuando se derriba un avión. Cómo los soldados correr aterrorizados sin el uniforme por el patio. Y lo que no esperaba ver es el tiroteo desde el avión que mata a un hombre cerquísima de la cámara.

Y es que los protagonistas no son malos hombres. Tienen principios, pero no son capaces de hacer nada decentemente. Uno quiere evitar pelear porque dejó en el pasado ciego a un hombre, sin embargo matará a un hombre violento a navajazos en un callejón. Otro muere sólo por rebeldía adolescente. El oficial es un marido infiel que no quiere tener soldados sino boxeadores… Son todos personajes lamentables que la historia llevará a la eternidad.


BELLA DE DÍA

Dir.: Luis Buñuel
1967
100 min.

Una burguesa con fantasías masoquistas decide entrar a trabajar a un burdel. Uno de buena categoría. Pero en cualquier caso un lugar donde la gente como ella no suelen trabajar.

Es bonito ver cómo ella llega a ese lugar prácticamente a jugar. Como tal se escandaliza al llegar y encontrar lo que no se esperaba. Ese momento de realidad cuando ella intenta escapar de la habitación de su primer cliente y el trato que recibe de la madame es infinitamente más agresivo que el del señor. El peso del negocio es muy superior al del deseo sexual.

Hay algo muy potente en la madame. De forma habitual estos personajes son calculadores e inteligentes. En este caso tiene muy claro lo que es un cliente suyo. Ese trato al primer hombre calvo y gordo… Él ha ido al local a divertirse y ese es el trato que va a recibir. Cuidado, no hay un el cliente siempre tiene la razón. Se trata de hacérselo creer a él. Quiere satisfacción, ese momento con él creyéndose graciosísimo y las chicas riéndose con él. No lo hacen por cumplir, no lo hacen por educación: lo hacen como parte de su trabajo. Del mismo modo cuando decide abrir el champán.

La tragedia de la película se desencadena cuando un cliente se comporta como algo distinto a un cliente: cuando exige a la prostituta más atención que la que contrata. A ella le apetece, ella tiene una suerte de romance con él. Pero no es permisible que un cliente tenga un romance y de hecho la madame entiende a la perfección que Bella quiera irse del trabajo. Este personaje es desmesurado y me encanta. Su construcción no nos convence demasiado. Si tan acostumbrado está a la violencia, con dientes de oro, cicatrices… no nos creemos del todo su actitud con el tiroteo con la policía. En cualquier caso es una maravilla artificiosa. Esa mano siempre en el cinturón, abrigo largo y negro, mandíbula cuadrada, delgado, desafiante, caprichoso. Es una delicia verle en pantalla aunque su actuación no sea del todo correcta. Es sublime y puro cine su reacción al recibir su disparo mortal. Su cuerpo retorcido a niveles increíbles. No me interesa tanto el murciano compañero suyo.

La relación con el marido me interesa un poco menos. Hay una castidad que no nos interesa demasiado. De alguna manera es hacer a su marido como el hombre más especial del mundo. Es sumisa con todo hombre con el que se acuesta y con él es virginal. Pero ni siquiera es del todo cierto. Con el cliente que resulta ser un conocido suyo tampoco es capaz de acostarse… De hecho en sus fantasías ella desearía ser degradada por su marido. Esa escena en la que el marido y su conocido están hablando de los cuernos, que el último se llama redención. Y empiezan a cavar en el lodo y se lo lanzan a ella mientras la insultan.

Es atrevida en cuanto a fetiches. Es muy llamativo el hombre necrófilo e incestuoso. Se excita con Bella cuando finge ser su hija muerta. Hay que decir que aunque ella lo mire a él con curiosidad y la madame mire a sus clientes fetichistas con naturalidad la película los juzga duramente. Tiene el tono propio de la década de considerar las parafilias como algo degenerado y que humilla a los poderosos. Pocas veces se muestran los fetiches sin tanto artificio.

A la protagonista se la intuye una figura escultural. Nunca vemos un desnudo suyo frontal pero se explota el erotismo de su espalda y su pelo rubísimo espectacularmente. Es cierto que no brilla tanto como debiera por la clase de fotografía que Francia hace en estos años, colores apagados y tonos en general azulados. Esto da a la película una pesadez que su ritmo no sabe levantar.


UNO PARA TODOS

Dir.: David Ilundain
2020
91 min.

Parece recorrer punto por punto los planes de la corrección política española. En un escenario idílico se dan cita todas las cuestiones que parece tener abierta la sociedad desde el discurso político. La educación pública, la familia, la integración racial y cultura, el mundo rural, el acoso escolar… Todo ello con el comodín de la enfermedad terminal infantil.

No me parece mal la historia que cuenta. Aunque haya un conflicto grave en esa clase el hecho es que casi todo está planteado de manera que no tenga consecuencias catastróficas. Así si una chica extranjera tiene que cuidar a su hermano, no parece nunca que haya conflicto de integración. Aunque intuimos que tiene mucha presión en su casa para tener buenos resultados en el colegio, lo cierto es que nunca vemos que esto le suponga un problema. Carlos, el chico protagonista tiene un momento de rechazo, pero nunca escala hasta que sea conflictivo.

Por supuesto el profesor está lleno de recursos. Sabe cómo resolver todo lo que se le plantea. Aunque no le resulte fácil, no le vemos pasarlo mal. Como mucho reprocha a otros compañeros suyos del colegio que no le hubieran avisado o que hicieran la vista gorda ante el acoso.

Como digo el gran problema de la película es la facilidad con la que se resuelve todo. Eso me lleva al riesgo principal que tiene la película: que en vez de motivar a los docentes a atajar el problema les sirva para consumir un par de horas de clase y ponérsela a sus alumnos. Y es que eso choca frontalmente con la imagen idílica del profesor; que llega a los pueblos, se queda 9 meses y coge su coche para hacerse a la carretera y continuar su misión en otro pueblo que le olvidará de nuevo. Como ocurre con todo en esta película, en vez de plantear que quizás haya un problema en las condiciones laborales de los docentes públicos, se usa para ennoblecer su labor.


EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO

Dir.: Yorgos Lanthimos
2017
121 min.

Revisita de “El cabo del miedo”. Hipervitaminada. Notas de “Funny games” de Haneke en la rectitud de la familia protagonista. Tenemos lo mismo en “La favorita”. Pornográfica en cuanto al drama y a la tragedia como “Oldboy” pero más limpia en la forma por el cambio de década. Sucia como Lars von Trier.

Un chico con problemas mentales acosa desde el principio de la película a nuestro protagonista, un cardiólogo que mató al padre de éste por un error en una operación que realizó después de haber bebido. No sabemos si el protagonista es culpable de esta muerte. Mentira, él le regala cosas para paliar este sentimiento de culpa. Esto por otro lado hace que crezca en el antagonista la convicción de que tiene algo que reclamarle. Las primeras veces que vemos a la pareja protagonista-antagonista parecieran sugerir una relación homosexual. Esta idea viene reforzada por la voluntad del chico de convertir al protagonista en su padre.

Me gusta mucho la escena premonitoria del chico. Como una maldición describe con precisión síntomas que tendrán algunos miembros de su familia hasta la muerte. En las películas de la serie de directores que he mencionado con frecuencia nos encontramos muy perdidos. Aquí ocurre a veces, pero tenemos esta descripción de lo que nos cabe esperar.

Hay mucha simbología no solo cristiana sino de deidades en general. Hay una impactante escena alrededor del secuestro del chico en la que las tres posibles víctimas están a sus pies. Literalmente. Besan sus pies ensangrentados. Tenemos también los ojos ensangrentados del hijo, Bob. Una imagen muy cristiana. Hay un elemento muy protestante que son los hijos suplicando el amor de ambos padres. La condena o la salvación no depende de sus actos sino de la arbitrariedad de su juez. De hecho es justo así como termina la decisión.

Una constante a lo largo de la película son las manos del médico: limpias. ¡Puro cristianismo! Se lava las manos. No se mancha. No quiere sentenciarse culpable de la muerte de su paciente, no quiere ser quien rompa la relación con el chico, no toma la decisión de qué hacer con su familia hasta que no le queda más tiempo…

Lo que ocupa la segunda mitad de la película son las decisiones desesperadas de los protagonistas. Algo heredero de “Oldboy”. Así el bocado que se propina el antagonista en el brazo rima con la lengua cercenada de aquella película. El padre hablando de masturbación con su hijo. Los dos niños arrastrándose por el suelo de la casa y quedando por debajo del perro. La mujer siendo infiel. La mujer convenciendo al marido de que mate a alguno de los niños. Hay un momento en el que los dos niños están discutiendo entre ellos para convencer al otro de que va a morir.

Otro elemento que recuerda a “Oldboy” es el extraño atractivo de la persona que está arruinando la vida de esa familia. Me refiero a que no se ven capaces de matarlo, denunciarlo o en general resolver el problema. Hay algo que se menciona de forma fugaz: se le mantiene con vida, entre otras cosas, por la intriga que causa su poder. ¿Cómo consigue que la niña se levante de la cama cuando habla con él por teléfono? Nunca se explica.

Nicole Kidman roba la película. No nos sorprende en absoluto. Es magnífica. Esta fuerza convierte al marido en un padre de familia absolutamente incompetente. Mientras no hay adversidades, parece un tipo perfecto, como todo en esa familia. Además son una familia acomodada como acostumbran los directores centroeuropeos. Cuando la cosa se complica es un patán absoluto. No cura a los niños y luce sus capacidades superiores delante de su mujer. Al secuestrar a su acosador, la mujer debe limpiar el coche. Es Nicole Kidman quien cura a los niños durante la convalecencia. Toda la familia le rinde pleitesía al padre a cambio de sobrevivir. Hay una escena en la introducción de la película en la que se nos muestra que el tipo tiene un fetiche necrófilo. Nicole Kidman se convierte así en la candidata principal a morir.

Como he dicho antes, la película es muy pornográfica. La explicitud del drama es continua. El hecho de que muera el personaje con más pureza en sus actos ya es bastante. Pero hay más. Todo el rato vemos que las cosas empeoran. Todo ello apoyado en una música de tensión absoluta. Cuerdas frotadas frenéticas. Ruidos chirriantes en disonancia consigo mismos. El sonido de tensión en ocasiones comienza antes que la escena a la que acompaña. Cámara con movimientos muy suaves y con estabilizador de imagen. Diálogos mucho más calmados de lo que nos esperaríamos.

No me gusta nada el uso de la ópera de forma muy gratuita. Aparece al inicio, al final como gran protagonista. Al inicio lo que vemos es un corazón latir en un primerísimo plano que reta nuestra sensibilidad ya suficientemente curtida por otros creadores. Por supuesto algunos pertenecientes al mismo grupo que Yorgos, pero Buñuel había cortado una córnea muchos años antes. Al final vemos un niño sangrando y más ópera. Un subrayado con fosforito.


SURCOS

Dir.: José Antonio Nieves Conde
1951
99 min.

Ante la miseria que se vive siendo agricultor y la bonanza que piensan que les espera en Madrid, una familia completa se muda del campo a la ciudad. Sólo con este planteamiento ya nos imaginamos que los veremos pasar toda clase de penurias por su ingenuidad.

Hasta tal punto es así que en ocasiones causa hasta vergüenza ajena. Desde luego hemos visto tanto cine español que sabemos que ninguno de sus proyectos puede prosperar. Pero más aún cuando las situaciones a las que llegan no son nunca muy favorables.

Casi todos los males se los produce a la familia un único patrón. Quien contrata al hijo de contrabandista por saber conducir. Convence a la hija de que sabe cantar, contrata a unos chicos para sabotear su actuación de forma que ella pueda vivir como mantenida suya. Con todo lo que ello conlleva de estigma social.

Se muestra muy bien el papel de la familia. En el sentido de que las mujeres no buscan el marido que más les guste sino el que mejor sea capaz de mantenerlas. Así tenemos a Pili, la chica del contrabandista, que se va con El Mellado quien confiesa que lo primero que hará cuando se vayan a vivir juntos será darle 8 bofetadas. Sin embargo le asegura más dinero. Claro El Mellado es antagonista, por ello no puede ser de mejor calidad moral que el hijo de la familia. Por ello el oficio de El Mellado también es delictivo, dando chivatazos.

El padre de familia está completamente desubicado en la ciudad. Lo primero que le descabeza es la falta de trabajo. Se ríen de él porque siendo agricultor a lo único que puede aspirar es a segar el trigo de entre los adoquines. A la vez es quien debe preservar la honra de la familia. Así cuando la familia va a reclamar al patrón que debe casarse con la hija, el padre es quien sale con más convencimiento. Esa moral es mucho más laxa en la siguiente generación. En esa escena de rearme del padre le propina unas bofetadas a su mujer, a quien responsabiliza de la poca decencia de su hija. Cuando la madre está llorando en la cama, la mujer dueña de la casa en la que viven le dice que sea fuerte, que su marido una vez le propinó una que le tuvo 6 días en cama.

El padre protagoniza una escena muy obrerista. La película se plantea a sí misma como neorrealista. Así en una escena en la que el patrón y una querida suya van al cine, él de camino le va explicando lo que es. Su crítica social… El primer empleo que obtiene el padre es en una fábrica, en una fundición. Empleo que sólo es capaz de resistir un día. La forma en la que esto está mostrado recuerda al cine ruso, el industrialismo. Alrededor de las fábricas, resulta muy llamativo ver la chimenea de Legazpi humeante.

En particular hacia las mujeres, pero toda la película tiene mucha violencia. También los niños se muestran sin escrúpulos. Es cierto que no es tanto que se los represente como gente mala, sino que se representa a la familia del pueblo como inocentes.


LA CASA DE JACK

Dir.: Lars von Trier
2018
150 min.

Las críticas de Cannes hicieron toda la promoción de esta peli y yo he ido a verla con la precaución de cerrar los ojos cuando aquello fuera un surtidor de sangre, tripas y una exposición de la pretenciosidad de Lars von Trier. Por contraste con mis expectativas, la película me ha gustado bastante.

La peli es sobre un asesino en serie sin ninguna de las cualidades habituales. No hay rastro de elegancia, inteligencia, caballerosidad, frialdad… Sí está muy presente la psicopatía en la construcción del personaje, pero nunca como algo atractivo. Jack es un ser enfermo, raro y no hay que empatizar con él. La trama avanza por un relato de Jack con su Virgilio en el descenso a los infiernos. En este diálogo se juzga duramente a Jack. No hay comprensión o compasión. Es un ser negativo en cualquier sentido. De hecho muchas veces se le humilla y se le critica que tenga TOC; ningún asesino en serie que se precie puede permitirse tener TOC.

Estilísticamente abunda la cámara al hombro poco estática, en ocasiones frisando el estilo televisivo. En contraposición, la fotografía es muy cuidada y los focos, precisos. Los incidentes que nos narra tienen saltos en mitad de los diálogos. Esto ayuda mucho al guion. Con frecuencia los diálogos se vuelven espesos y por culpa de la poca habilidad verbal de Jack entra en callejones de los que es difícil salir. Con el montaje se soluciona rápidamente.

A pesar de ello se mantiene mucho la tensión en los momentos previos a cada asesinato. Nadie quiere ver eso. Realmente la peli nos muestra el morbo del espectador ante la violencia. Estamos deseando que Jack mate y deje de hablar. En los dos primeros asesinatos aún estamos aprendiendo cómo es Jack y el director está mostrando cómo maneja el tempo de la película. En el tercero, nos sobra un poco. Es cierto que el desenlace es una muerte muy espectacular que no tendría esa importancia si su exordio no fuera tan largo como es.

Las muertes son lo esperable: espectaculares en el peor sentido y por ello muy divertidas. Cuando parece que vamos a ver una escena de conmoción por la muerte de un personaje al que acabamos de conocer pero al que hemos escuchado lo suficiente para haber empatizado, un plano ridículo rompe por completo el tono que se ha generado. Especial mención al atropello en mitad de la noche. Lo que me lleva a alabar el tratamiento de la oscuridad en general en toda la peli.

Mientras Jack dialoga con Virgilio dedica algún rato a teorizar sobre la violencia en el arte. Es un diálogo más o menos interesante acompañado por imágenes de las propias películas de Lars von Trier. Un poco más adelante se refiere a las grandes catástrofes de la moral humana y utiliza imágenes de diversos genocidios en los que los cuerpos de los muertos se tratan como si fueran escombros. Efectista. No por ello negativo, pero aun así, negativo.

La parte final del descenso a los infiernos me parece que está representada con poca habilidad. Es cierto que los chillidos de los muertos dolientes es algo muy interesante, todo el croma y los rojos tradicionales cambian mucho el tono de la peli. Parece que, más que el séptimo círculo del infierno, se esté en alguna superproducción de aventuras.


EL VIAJE A NINGUNA PARTE

Dir.: Fernando Fernán Gómez
1986
134 min.

¡Qué sorprendente ver algo así en el cine español! Una película en forma de biopic. Nadie espararía de Fernando Fernán Gómez esta forma de innovar. Él que es estandarte de un tipo de interpretación en el cine muy heredada del teatro no nos imaginaríamos que haga estas cosas en el cine. Es cierto que la mayoría de los elementos que nos sorprenden son relativos al guión.

Se nos presenta a un soberbio y José Sacristán. Un hombre mayor relata cómo ha sido su vida. Empezó siendo un actor de comedia que se paseaba por los pueblos y llegó a tratar con las mayores estrellas de cine de España y del extranjero. Este hombre mayor no se parece en absoluto al José Sacristán que conocemos en la actualidad. Esto nos provoca una disonancia muy grande y mucho rato de la película nos cuesta asociar lo que vemos en pantalla con el actor consagrado que conocemos. Sacristán es tremendo. Hace bien todas sus escenas. Nos lo creemos todo el rato. Es cierto que el actual Sacristán tiene unos ciertos dejes parecidos a los que podemos ver a Fernán Gómez en esta película. Pero la agilidad que le da la juventud da un espectáculo resplandeciente.

A su lado tiene a Fernán Gómez que siempre da gusto verlo aunque no siempre sea lo más creíble posible. Es grande su personaje. No puede evitar que la cámara lo mire. El momento en el que trabaja por primera vez en una película en un papel de una frase es casi una parodia de sí mismo. Esa forma de gritar “señorito” como si estuviera declamando una gran obra en un teatro de aforo inmenso me hace muy feliz. A este momento le sucede una actuación de un director de cine embravecido que le echa a voces del set de rodaje soltando una frase magnífica: “me cago en el padre de los hermanos Lumier” mientras lanza una silla al aire. Esta misma frase la repetirá el propio Fernán Gómez con una voz de mucha más presencia. Probablemente lo que más repite en toda la película sea el insulto para el tipo que programa películas en los pueblos dejándolos a ellos sin público: “peliculero”. La fama de persona con mal genio se la ganó a pulso.

Hay un elemento de esta película cuya mención es inevitable: Gabino Diego. Lo de este personaje es alucinante. Ridículo hasta la saciedad. Ocurre que cuando se habla con un acento distinto al propio es más fácil creerse una interpretación. Gabino se presenta hablando gallego y con aspecto de imbécil, desgarbado, boca abierta, chepudo... No descarto que el gallego haya sido el acento elegido para colaborar en esta imagen. Es un personaje tan tonto que no nos lo llegamos a creer nunca. El único momento en el que luce es cuando sale por primera vez al escenario y habla susurrando porque así es como ha hecho todos los ensayos. Con Gabino Diego ni siquiera funciona el momento en el que la prima de Carlos Galván, interpretada por Nuria Gallardo, hace el juego erótico con él.

El usurero hace un gran papel. Además la escena en su casa hablando con los de la compañía teatral es genial. Estas personas extrayendo todo el dinero que pueden. El guión con 8 páginas y 16 bailes en toda la función… Es una maravilla.

El miembro de la compañía que es alcohólico y sólo sabe hablar como si recitara. Con unas frases absurdamente largas y convenciendo a todo el mundo de lo que quiera. Exmiembro de la división azul y trabajando en rusia de cómico… La mujer de la pensión que seduce a Galván…

Uno de los problemas de las películas con argumentos tan largos es que deben hacer muchas cosas y es difícil que todas ellas resulten de interés. Pero esta película está escrita con mucho ingenio. Todo lo que ocurre funciona.

Me deja un poco descolocado el juego de personajes famosos. Se mencionan a nombres famosísimos y a otros no tanto. Ocurre que el protagonista hace una obra de teatro en la que habla como un gangoso y aparece un actor al que le encanta esta imitación. Este actor tiene un nombre que no recuerdo pero el tipo que lo interpreta tiene un gran parecido físico a Arévalo y, de hecho, hay un momento en el que sale él en pantalla y detrás aparece un cartel el que pone “Arévalo”. Es algo curioso cuando menos.


EL EXTRAÑO VIAJE

Dir.: Fernando Fernán Gómez
1964
98 min.

La película tiene tintes de cine negro francés. Toda la película vive entre la narrativa de tipo suspense y la crítica a la vida rural con gentes cerradas de mente. Los típicos relatos de jóvenes que quieren escapar del pueblo. En este sentido la película se apoya también en la banda que los visita semanalmente. Todo el pueblo los espera ansiosos, con las críticas de un grupo de señoras. Es bonito que las mujeres justifiquen que los hombres quieran bailar “porque tienen que desahogarse” pero que les parezca algo indecente para las jóvenes.

La trama de suspense tarda un rato en coger cuerpo. Vemos una casa con tres personas. Una señora mayor, Francisca, y un hombre y una mujer jóvenes. Estos dos últimos se comportan como niños. Hay que mencionar que el aspecto del hermano recuerda al protagonista de “M, el vampiro de Dusseldorf”. Hasta mucho rato no nos cuentan que la señora mayor es hermana de los dos pequeños que tienen algún tipo de retraso. Hasta que esto se explica la situación es realmente desconcertante. No entendemos muy bien qué hacen en ese pueblo porque nunca salen de su casa… No entendemos por qué se tratan de ese modo… Son varios minutos muy intrigantes.

Ocurre que la trama de misterio se nos presenta a ojos de estos dos. Pero claro, lo que a ellos les asusta enormemente a nosotros nos parece bastante normal. Entonces la película se sobresalta por un hombre sentado en una silla. Algo que solo asusta a quien vive reprimido en un hogar de un pueblo cerrado. En este sentido tampoco nos llama la atención ver a Francisca cargando su propio cadáver. ¿Por qué? Porque vemos perfectamente que el trasunto de Francisca es un hombre. Esto parece un “Psicosis” hormonado.

Cuando por fin ocurren cosas que nos parecen misteriosas a nosotros la trama se desvela bastante rápido. Y ¿cómo se desvela? Pues con una narración. En un sentido parecido a las novelas baratas de suspense. Lo interesante de la película no es tanto el suspense que crea sino la imaginativa resolución. La explicación que da el tipo que viene una vez por semana a cantar al pueblo es lo más interesante del argumento. Es cierto que el personaje no casa mucho con lo que cuenta.

Resultan potente la imagen de él vestido con ropas de mujer ante la mirada lasciva de Francisca. Algo que realmente se muestra sin comicidad. Recordemos que estamos en 1964. Es potente todo el pueblo bebiendo un vino sabroso por el sabor a jamón, jamón que resulta desvelar el crimen que se ha cometido. Por supuesto lo más icónico en este sentido es cómo cuelga el cadáver de la cuerda al sacarlo de la tinaja de vino. Esta es la imagen que vemos en el cartel de la película. Es interesante aunque poco original esa casa con los letreros omnipresentes “Deja la lujuria un mes y ella te dejará tres”. Me canso de ver esa crítica a la hipocresía social.

Es una película con buenas ideas, pero en general es muy poco efectiva.


ATRACO A LAS TRES

Dir.: José María Forqué
1962
92 min.

Siempre que escribo sobre estas películas me da la sensación de que sólo hablo de las interpretaciones. Pero es que el reparto es maravilloso. Hay que hacer la excepción del villano. Sin embargo aparece sólo una escena y su peso en la trama es poco. Los protagonistas están todos espectaculares. Incluso Agustín González, el calvo, que tiene un papel más discreto, está impecable.

No se puede decir nada que no sea conocido. Los nombres son lo más famoso del cine español. José Luis López Vázquez, Landa, Cassen y mi idolatrado Manuel Alexandre. Qué manera de cortar los diálogos en seco cuando hay un chiste… A nuestro oído hay que darle un tiempo de adaptación para la voz de Gracita Morales, pero merece la pena. El personaje del anterior jefe de la sucursal Don Felipe tiene un diseño estupendo. Esa forma de enamorarnos de un personaje que, en principio está opuesto a los trabajadores de alguna manera es preciosa.

El humor de la película es estupendo. Todo basado en el tempo. El momento en el garaje preparando el atraco es una delicia. El diálogo es velocísimo. Funciona todo por saturación. No paran de ocurrir cosas. Mientras hay un chiste en primer plano, al fondo alguien levanta un mostrador invisible. No paran en ningún momento. Además el personaje de López Vázquez se desespera, pero no adquiere un mal humor que empañe la escena. Todo es festivo en ese momento. Es brillante. No se desanime, jefe, que está saliendo todo perfecto.

Por otro lado, como ocurrirá en la escena climática. La pantalla está saturada siempre de gags. No todos funcionan igual de bien. El slapstick en ocasiones es demasiado básico para que funcione. Sin embargo la escena como un todo es brillante, precisamente por la acumulación. No sólo a nivel cómico. Narra un atraco con claridad diáfana. A pesar de los rapidísimos planos, se entiende todo lo que intenta narrar. Es precioso cómo entran los atracadores exactamente una hora más tarde de lo que debían.

La trama de la vedette no nos interesa mucho. Supongo que debía ser una especie de exigencia de la época para conseguir que se produzca la película. También se incluye un número musical que resulta cómico por los bailarines masculinos que la acompañan. Por supuesto la intención no era esta ni mucho menos. Al menos esta trama nos deja la celebérrima frase Fernando Galindo un admirador un esclavo un amigo un siervo. También hay un bonito momento en el que la chica seduce al tipo hasta tal punto que está ciego y no ve que ella le quiere robar y en ese momento se le rompen las gafas.

La estética de los atracadores es fundamentalmente cómica. Pero además de eso se genera una imagen preciosa. En ese Citroën con el capó abierto en mitad de la nada, al lado de un transformador de electricidad. Esos trajes de atracadores con sombreros de cinta blanca a rayas. Por otro lado ese momento en el que la hora de referencia es un vagabundo… Es todo comedia.

Resulta muy curioso que la película pasara la censura. El mensaje es muy anti-explotación laboral. Y es muy pesimista. No hay un futuro próspero para ellos. Ni lo habrá. Sólo hay abnegación y conseguir retrasar el pago de deudas lo máximo posible. Supongo que la interpretación que hizo el régimen es que quedarse como estaban es su castigo por haber intentado robar el banco. De cualquier modo es muy bonita la sensación que deja la película. Para ello se apoya en el famosísimo tema entre alegre y melancólico de trompeta.


EL REVERENDO

Dir.: Paul Schrader
2017
108 min.

Por el planteamiento de la película se nos viene rápidamente a la cabeza “Los comulgantes”. Sin embargo el relato se desvía rápidamente a desequilibrios mentales, inseguridades, ansiedades… Hay poco asunto religioso y mucho miedo. La película se aleja de la intensidad de Bergman y empieza a parecerse, argumentalmente, a “Joker”. Donde en “Joker” hay un payaso enfadado con unos muchachos que le roban su cartel, en “El reverendo” hay un cura que se molesta cuando un adolescente se muestra reaccionario.

Un tipo plantea el siguiente asunto: el mundo va a peor, ¿qué derecho moral tenemos de traer una nueva vida a él? El punto está en que su hijo ya está engendrado y el dilema está en si abortarlo o no. El tema es simple, pero bien planteado podría darnos ideas interesantes. Sin embargo la película decide tirar por el simplismo absoluto. El tipo tiene aspecto de rarito. No es un biólogo sólo alguien que ha leído demasiado al respecto. De hecho su pareja llama a la preocupación medioambiental ideas. ¿Cómo va un estadounidense a aceptar que exista una ciencia que lo explique? Esto quita cualquier credibilidad a cualquier debate que él plantee. De alguna manera su patología se transmite al reverendo y decide provocar una explosión en su iglesia. ¿Qué sentido tiene? Ninguno. La película lo justifica porque va a detonarse el día que un señor malo malísimo con muchas empresas contaminadorísimas va a estar presente. ¡Pero con la muerte del dueño no cierras las fábricas!

La iconografía de él como terrorista funciona por dos detalles principales. Su forma de vida espartana convierte su casa en una típica guarida de villano. Es una casa bastante grande pero sin apenas elementos. Particularmente se nota esta pobreza en el baño. El otro punto es la sotana desabrochada que lleva antes de decidir convertirse en un mártir. La sotana negra vuela a la altura de sus tobillos, casi como una capa.

Se plantea también el rezo como un problema. Hay un punto tremendamente protestante en el discurso que da al suicida en su primera conversación. Explica que en la fe hay que ser capaces de tener dos ideas contradictorias. Básicamente le aconseja que no lo piense mucho que si no todo esto de Dios es un lío… De hecho él no reza nunca. Sólo en un momento en el que ella se lo pide. La escena está preparada de tal forma que parezca algo romántico y casi erótico.

Todo el rato hay una preocupación acerca de cómo hablar con Dios. El empresario malo le pregunta que si ha sido capaz de hablar con Dios en persona. Esto deja muy preocupado al reverendo. Con el suicidio del loco del clima todo le parece mal al cura. Se vuelve alcohólico… Pero por lo menos el cura habrá aprendido del suicida y habrá adquirido una conciencia climática en vez de un miedo irracional al calentamiento global. ¡Tampoco! Es miedo todo lo que tiene. Esto se refleja en la escena más llamativa de la película. Al tener contacto físico con la viuda del suicida entra en una suerte de nirvana con el planeta hasta que el miedo perturba estas visiones. El director se ha preocupado mucho de que estas imágenes luzcan como deben. Sitúa la película en un clima otoñal. Los árboles son siempre ramas secas, sin hojas. Aparte del contraste con la vitalidad de sus visiones, rima con la decadencia del protagonista.

Esto me lleva al mensaje de la película: la vida vale la pena por el amor, en concreto el amor romántico. No critico la idea. Critico su poca originalidad. Ya era tópico cuando Nolan lo llevó a escalas superlativas en “Interstellar”.

Hablemos ahora de la caligrafía de la película, quizás lo más llamativo. Lo típico a día de hoy. Sí puede apuntarse esta película el mérito de no mover nada la cámara y de recurrir al formato cuadrado. Tenemos una cámara que no se sobresalta ante nada, como Haneke. Una cierta simetría en los planos que, sumando el formato, nos recuerda a “Hotel Budapest”. Hay un plano memorable del salón de ella. De derecha a izquierda: lámpara de mesa, sofá, lámpara de pie con aspecto de ojo. Durante toda la película la luz es blanda. Fotografía como de Yorgos Lanthimos… Se buscan los mismos efectos que el cine de autor actual, la típica frialdad a base de interpretaciones hieráticas. Aquí no se recurre a la música clásica.

Mencionemos a los dos actores principales. Él tiene la peculiaridad de que convenientemente iluminado se marquen los huesos de su cara que nos permitan creernos su cáncer. Ella con esos ojos enormes transmite toda su inquietud. Cuando aún la película no ha terminado de plantearse ella es el elemento que nos genera toda la incomodidad que había pretendido el plano de apertura. En un movimiento limpísimo la cámara se acerca al feísimo pináculo que preside la entrada de la iglesia.


PARTHENOPE

Dir.: Paolo Sorrentino 2024 136 min. Arranca con la be...